Porque a grandes rasgos soy muy vago, y me encanta la pereza dominical, cuando nadie te puede recriminar que no hagas nada en todo el día. y donde realmente puedes disfrutar el no-hacer en todo su esplendor.
También porque es uno de los pocos dias que puedes disfrutar una puesta de sol, sin la prisa de la rutina ni las ansias de la obligación. Simplemente sentarte a ver un atardecer.
Pero como todo, los Domingos también tienen cosas malas.
Que el día siguiente es Lunes…
7
Jun
07